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lunes, 28 de enero de 2013

El teatro del Renacimiento.

4.1. El teatro del siglo XVI.

En la primera mitad del siglo XVI, conviven el teatro cortesano y el primer teatro renacentista, en el que sobresale Gil Vicente.
Durante la segunda mitad del siglo, aparecen los “corrales” y las compañías de actores profesionales, que representan obras religiosas, y clasicistas, y también comedias, en las que destaca Lope de Rueda.
A partir del reinado de los Reyes Católicos, en los salones palaciegos se representaba un teatro cortesano que combinaba escenas dialogadas con danzas y música. En las piezas de este tipo pesa más el diálogo, tan en boga en el Renacimiento, que la acción dramática.

4.2. El teatro en la primera mitad del siglo XVI.

A finales del siglo XV surge una generación de dramaturgos que inician el teatro renacentista.
  1. Juan del Encina: representa la transición de la Edad Media al renacimiento. Comenzó escribiendo un teatro religioso y evoluciono a un teatro profano (tiene interés en la evolución teatral  porque aparece el típico personaje bobo).
  2. Bartolomé de Torres Naharo: incorpora personajes nuevos en comedias que tratan el tema del honor. Escribe 2 obras: comedias a noticia (realistas y con un lenguaje sencillo) y comedias a fantasía (aparecen temas imaginativos).
  3. Gil Vicente: escribió farsas, dramas alegóricos, etc. Introdujo en sus obras de teatro elementos liricos, como romances, villancicos…
La primera mitad del siglo XVI se inicia con la publicación de La Celestina. Sin embargo, esta obra constituye un caso aislado y extraño con respecto al panorama teatral de su época. El teatro de estos años se vinculaba a circunstancias concretas de carácter religioso o profano (acontecimientos políticos o cortesanos). La festividad del Corpus, por ejemplo, era un momento típico para la escenificación. Esta se llevaba a cabo sobre carros móviles que se empleaban también en las procesiones. Durante este período, el espacio teatral no es todavía específico: a menudo se representaba en las iglesias, en la calle o en la corte. Las primeras compañías de actores profesionales, que surgen en esta época, no contaban con un lugar propio para la representación, por lo que puede entenderse el primitivo y escaso desarrollo de la escenografía.

viernes, 25 de enero de 2013

4.3. El teatro en la primera y segunda mitad del siglo XVI.


A mediados del s.XVI se instalaron algunos teatreros en patios interiores, los llamados “corrales”. Cuando representaban obras, la escena y el público se situaban en el patio, y las autoridades y las clases altas en las galerías superiores. La gestión de los corrales se concedió a los hospitales, pues los beneficios de las representaciones teatrales se dedicaban a su manutención. La aparición de un teatro estable supuso unos cambios notables, como el nacimiento de compañías teatrales, la regularidad de las representaciones… Esto fue posible gracias a los corrales de Sevilla, Madrid y sobre todo Valencia. En los corrales nombrados se representaban obras religiosas en determinadas festividades y obras de teatro profano. 

Dentro de este teatro, el profano, se distingue la corriente más clasicista, la cual siguió Cervantes en tragedias, y las obras que proceden de la comedia nueva italiana. Ésta seguía el teatro clásico (cinco actos y unidad de tiempo, lugar y acción) y con algunas variaciones importantes, se adapto al nuevo teatro renacentista.

Un actor muy destacado en esta segunda mitad del siglo fue Lope de Rueda, el cual fue actor y autor teatral y al cual se puede considerar el creador de la comedia renacentista y, sobre todo, los pasos, un tipo de teatro popular. Su punto de partida fue la comedia nueva italiana, pero él la transforma y elimina los elementos más clasicistas y cultos, y añade escenas cómicas o pasos. Su éxito se basa en el lenguaje realista, lleno de incorrecciones y vulgarismos, y en la creación de tipos populares graciosos.